La primera infancia en la conversación literaria
Durante cuatro días, el Congreso abrió conversaciones sobre literatura infantil y juvenil contemporánea, alfabetismo visual, narrativas digitales y primera infancia. La apertura contó con la participación de Manuel Pérez y Adriana Gidi, del Centro de Primera Infancia; Judith Ruiz-Godoy, decana de la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey; y Henoc de Santiago, director de la FIL Monterrey.
La participación del Centro permitió poner en diálogo la literatura, la mediación y el desarrollo infantil temprano. Desde esta mirada, las experiencias lectoras no se reducen al acceso a libros, también incluyen los vínculos, las conversaciones, las imágenes, los relatos y las formas en que las personas adultas acompañan a niñas y niños en sus primeros acercamientos a la cultura.
El Congreso también permitió ampliar la conversación hacia los entornos digitales. En este punto, destacó la conferencia de Lucas Ramada Prieto sobre cultura digital en la primera infancia, que invitó a repensar el papel de las personas adultas como mediadoras de las experiencias culturales y digitales de niñas y niños.

Voces y miradas sobre literatura, infancia y cultura
El Congreso reunió a referentes de América Latina y España, entre ellos Paloma Valdivia, María Emilia López, Fanuel Hanán, Amanda Mijangos, Mariana Ruiz Johnson, Lucas Ramada Prieto, Jairo Buitrago, Raquel Castro, BEF, Abraham Balcázar, Lizardo Carvajal, Juan Carlos Quezadas y Laura Guarisco.
A través de conferencias, mesas de diálogo y talleres, las y los participantes compartieron perspectivas sobre lectura, ilustración, mediación, narrativas digitales y desarrollo infantil, mostrando la diversidad de lenguajes y experiencias que forman parte del ecosistema literario para niñas, niños y jóvenes.


Leer, mirar, narrar y acompañar
Más que una conversación sobre libros o pantallas, el Congreso abrió un espacio para pensar cómo las experiencias lectoras, visuales, culturales y digitales contribuyen al desarrollo en los primeros años de vida.
Para el Centro de Primera Infancia, organizar este encuentro permitió ampliar la conversación sobre formación más allá de los ámbitos técnico y clínico, incorporando la dimensión cultural como parte del desarrollo infantil temprano.