Divulgación

Invertir en la Primera Infancia es apostar por un futuro mejor

Se habla mucho de la importancia de los primeros 1000 días de vida como la base del desarrollo humano. Sin embargo, los siguientes 1000 días son igual de críticos. Para consolidar y potenciar los logros de la lactancia y los primeros años de vida es crucial mantener un cuidado de calidad en esta segunda etapa. Un reciente artículo de The Lancet demuestra que no invertir en el período de los 2 a 5 años de los niños y niñas resulta muchísimo más costoso para los países que hacerlo desde un comienzo.
Invertir en la Primera Infancia es apostar por un futuro mejor

¿Qué sucede cuando invertimos en la Primera Infancia? ¿Y qué sucede cuando no lo hacemos?

Según el artículo “The cost of not investing in the next 1000 days: implications for policy and practice” incluido en la “Early childhood development and the next 1000 days”, de The Lancet, lo que dejamos de hacer hoy por los niños tiene un impacto directo en los adultos del mañana y en la economía global.

Elegir invertir en la primera infancia genera consecuencias positivas en la sociedad en el corto y largo plazo:

  • Promueve que las infancias desarrollen habilidades cognitivas y sociales avanzadas, asegurando un mejor desempeño escolar y laboral en su vida adulta. 
  • Reduce drásticamente el riesgo de que los niños padezcan enfermedades crónicas y trastornos mentales en el futuro. 
  • Forma ciudadanos más productivos y comprometidos que contribuirán activamente al desarrollo económico de su entorno.

Por el contrario, la inacción en la Primera Infancia perpetúa la pobreza (aumenta la deserción escolar, limitando por completo las oportunidades laborales de las próximas generaciones), eleva los costos sociales (incrementa las tasas de delincuencia y exige un mayor gasto público en seguridad y sistemas judiciales) y genera una mayor dependencia de los programas de asistencia social y subsidios del Estado.

Los datos relevados por el artículo de The Lancet muestran que un paquete mínimo de un año de educación y cuidado en la Primera Infancia (ECCE, por sus siglas en inglés) para todos los niños costaría, en promedio, menos del 0,15 % del producto interno bruto actual de los países de ingresos bajos y medios. En contraste, no hacerlo implica renunciar a un beneficio económico que es entre 8 y 19 veces mayor que el costo de la inversión inicial.

No invertir en los niños de 2 a 5 años cuesta hasta 19 veces más que implementar programas de educación y cuidado de calidad.

¿Cuáles son las estrategias más efectivas para promover el desarrollo de la Primera Infancia?

La evidencia científica señala cinco intervenciones urgentes y efectivas que contribuyen a generar entornos seguros y de calidad para el crecimientos de los niños y niñas:

  1. Programas de educación y cuidado infantil de calidad

    Ya sean comunitarios, domiciliarios o en centros especializados, las intervenciones de aprendizaje temprano mejoran drásticamente el rendimiento académico y cognitivo a corto y largo plazo.

  2. Formación y apoyo para familias y cuidadores

    Los programas de crianza positiva ayudan a padres y madres a desarrollar prácticas que estimulan el bienestar conductual y mental de los niños.

  3. Transferencias de efectivo condicionadas

    Este modelo (con casos de éxito probados en México y Brasil) fortalece la economía familiar, especialmente en América Latina, permitiendo que los hogares vulnerables prioricen la nutrición y la salud infantil.

  4. Nutrición integral y crecimiento compensatorio

    Nuevas evidencias demuestran que la recuperación del retraso en el crecimiento es posible entre los 2 y los 5 años mediante programas nutricionales focalizados.

  5. Centros de atención como plataformas de salud

    Los servicios de ECCE pueden ser plataformas clave para ofrecer programas esenciales como la promoción de comportamientos saludables, el monitoreo del crecimiento y la suplementación nutricional.

El Centro de Primera Infancia mantiene la convicción de que la implementación de estas políticas no es un gasto, sino la inversión más rentable que una sociedad puede hacer. Es indispensable establecer un compromiso firme entre academia, gobierno y sociedad civil para asegurar que cada niña y niño alcance su máximo potencial.

Descarga

The Cost of not Investing in the Next 1000 Days: Implications for Policy and Practice


  • Primera infancia
  • Inversión en la niñez
  • Desarrollo infantil temprano
  • The Lancet primera infancia

Descargas